
Camagüey, 25 feb.- La Universidad Ignacio Agramonte Loynaz impulsa hoy alternativas para paliar la compleja situación electroenergética en Cuba, mediante la comercialización de módulos solares a profesionales.
El Ministerio de Educación Superior respalda esa iniciativa en la casa de altos estudios, según reseña su página oficial en Facebook, implementa un programa que facilita el acceso a sistemas fotovoltaicos destinados a trabajadores de los sectores de la educación y la salud en la provincia.
Profesores de la Facultad de Ciencias Económicas constataron los beneficios de la comercialización de estos módulos, concebidos como alternativa ante las tensiones que atraviesa el Sistema Eléctrico Nacional (SEN), marcadas por interrupciones y dificultades en la planificación cotidiana.
Gerson Herrera, director del Centro de Estudios Multidisciplinarios del Turismo, subrayó que la iniciativa responde a un contexto signado por apagones y elevada incertidumbre en la gestión académica y personal.
“Al poder comprar un sistema fotovoltaico a un precio mucho menor que el del mercado dejamos de ser espectadores de la situación energética para convertirnos en consumidores de nuestra propia electricidad”, afirmó el académico.
Herrera Pupo calificó el programa como un acto de justicia social al democratizar el acceso a una tecnología que, en condiciones normales de mercado, resultaría inalcanzable para numerosos profesionales del sector público.
Por su parte la máster Mayte Villafaña Duarte, vicedecana de la Facultad de Ciencias Económicas, consideró que la medida constituye un estímulo en medio de la compleja coyuntura energética que vive el país, con impacto directo en la calidad de vida.
La docente reconoció que, aunque los costos son elevados en comparación con los ingresos de trabajadores de educación y salud, la posibilidad de adquirir los equipos mediante crédito representa una oportunidad relevante, pese a determinadas trabas en su acceso.
Ambos profesores coincidieron en señalar que la incorporación de tecnología fotovoltaica transformó de manera sustancial su dinámica laboral y familiar al permitir mayor estabilidad en la preparación de clases, la investigación científica y la vida doméstica.
La iniciativa de la Universidad de Camagüey se inserta en los esfuerzos del Estado cubano por mitigar los efectos de la crisis energética en un escenario agravado por las sanciones de Estados Unidos, y proyecta una experiencia con potencial interés para otras naciones en desarrollo. (Fuente: Prensa Latina)